Contratos, responsabilidad civil, bienes raíces y sucesiones. Son los asuntos que ordenan el patrimonio de una persona o de una familia, y donde un documento mal redactado o un plazo vencido puede costar caro.
Partimos por los documentos. En materia civil la prueba escrita manda, así que lo primero es revisar contratos, escrituras, correos, transferencias y cualquier antecedente que fije lo que efectivamente se acordó.
Con ese material le decimos con franqueza qué tan sólida es su posición. Muchas veces la mejor salida es una negociación o una transacción bien redactada, que cierra el conflicto en semanas en lugar de años. Cuando el acuerdo no es posible o no conviene, preparamos la demanda con la teoría del caso definida desde el inicio.
Por regla general las acciones civiles ordinarias prescriben en cinco años y las ejecutivas en tres, contados desde que la obligación se hizo exigible. La responsabilidad por daños causados fuera de un contrato tiene un plazo de cuatro años desde el hecho.
Existen numerosas reglas especiales y formas de interrumpir la prescripción, por lo que estos plazos son una referencia y no un diagnóstico. Si cree que su asunto puede estar cerca del límite, consulte cuanto antes: es la diferencia entre tener un derecho y tener solo el recuerdo de uno.
En muchos casos sí, porque nuestro derecho reconoce contratos consensuales. El problema no es la validez sino la prueba: habrá que acreditar el acuerdo con testigos, correos, transferencias o documentos. Hay excepciones importantes, como la compraventa de inmuebles, que exige escritura pública.
Depende del procedimiento. Un juicio ejecutivo o sumario puede resolverse en meses; un juicio ordinario con prueba compleja y recursos puede tomar años. Por eso siempre evaluamos primero si existe una salida negociada razonable.
Certificado de defunción, antecedentes de todos los herederos e inventario de los bienes. Si la herencia es intestada se tramita ante el Registro Civil; si hay testamento, ante el tribunal competente. Nosotros ordenamos los antecedentes y hacemos la tramitación completa.
La primera conversación sirve para saber si hay algo que hacer y en qué plazo. Si no lo hay, también se lo diremos.